BLOG · Yoga de la Risa® Ir a yogadelarisa.es

Yoga de la Risa® en escuelas

Por Javier Ruiz Gómez 2.434

Descubre cómo puede integrarse el Yoga de la Risa® en escuelas mediante dinámicas grupales, movimiento, respiración y risa intencional adaptadas a la edad y al contexto educativo.

Una escuela no es únicamente un lugar en el que se transmiten conocimientos.

También es un espacio de convivencia, relaciones, emociones, aprendizaje social y construcción de experiencias compartidas.

Dentro de este contexto, Yoga de la Risa® puede utilizarse como una actividad vivencial y grupal basada en movimiento, respiración, interacción y risa intencional.

No sustituye la labor educativa, la orientación escolar ni la atención psicológica cuando son necesarias.

Su papel es más concreto: crear una experiencia participativa que pueda incorporarse, de forma adaptada, a actividades relacionadas con bienestar, cohesión de grupo y educación socioemocional. Las pautas generales de adaptación pueden consultarse en quién puede practicar Yoga de la Risa®.

¿Qué puede aportar una actividad de Yoga de la Risa® en una escuela?

El interés principal no está en conseguir que los alumnos se rían mucho durante unos minutos.

La práctica permite introducir una dinámica diferente a la actividad académica habitual.

Los participantes se levantan o se mueven dentro de sus posibilidades, interactúan, realizan ejercicios sencillos, utilizan la respiración y participan en situaciones lúdicas.

Esto puede crear temporalmente un espacio diferente dentro de la jornada escolar.

Dependiendo del objetivo y de la edad, la actividad puede orientarse hacia:

  • participación grupal;
  • cohesión;
  • expresión corporal;
  • interacción social;
  • bienestar emocional;
  • pausas activas;
  • convivencia;
  • actividades socioeducativas.

La risa no depende de contar chistes

Una característica especialmente útil en contextos educativos es que Yoga de la Risa® no necesita basarse en bromas personales ni en que todos compartan el mismo sentido del humor.

La risa puede iniciarse de forma voluntaria mediante ejercicios.

Esto permite utilizar dinámicas sencillas sin convertir a ningún alumno en objeto de la risa de los demás.

La actividad debe construirse desde el respeto.

Nos reímos con otras personas, no de otras personas.

Este principio resulta especialmente importante dentro de un centro educativo.

Juego, movimiento y participación

Durante la infancia y la adolescencia, el aprendizaje no sucede únicamente mediante explicaciones verbales.

El cuerpo, el juego, la imitación y la interacción forman también parte de muchas experiencias educativas.

Yoga de la Risa® utiliza estos elementos de una manera sencilla.

Los ejercicios pueden incluir movimiento, contacto visual, situaciones imaginarias, vocalizaciones, pequeñas dinámicas de grupo y risa intencional.

No se necesita realizar posturas complejas de yoga.

Si quieres conocer algunos ejemplos generales de la práctica puedes consultar ejercicios sencillos de risa para empezar.

Una misma actividad no sirve para todas las edades

Trabajar con alumnado de Educación Infantil no es lo mismo que trabajar con adolescentes.

La edad influye en:

  • el lenguaje utilizado;
  • la duración de los ejercicios;
  • el tipo de movimiento;
  • la complejidad de las dinámicas;
  • el grado de imaginación utilizado;
  • el ritmo de la sesión;
  • la forma de presentar la participación.

Una actividad educativa debe diseñarse para el grupo real que va a participar.

No debería consistir simplemente en trasladar una sesión para adultos a un aula.

Yoga de la Risa® en Educación Infantil y Primaria

Con niños pequeños pueden tener más protagonismo el movimiento, la imaginación y las dinámicas breves.

Los ejercicios pueden plantearse mediante situaciones sencillas, gestos, animales imaginarios, desplazamientos o juegos de imitación.

En estas edades resulta especialmente importante que la experiencia tenga una estructura clara pero no excesivamente verbal.

La actividad debe ser comprensible, breve y adaptada a la capacidad de atención del grupo.

Yoga de la Risa® con adolescentes

La adolescencia necesita un enfoque diferente.

Una actividad excesivamente infantil puede generar rechazo.

Además, la exposición delante del grupo y la preocupación por la opinión de los demás pueden tener un peso importante.

Por ello conviene presentar la práctica con naturalidad, explicar su lógica y evitar obligar a nadie a exponerse.

El humor del profesional no debería utilizarse para ridiculizar a los alumnos.

La participación progresiva y voluntaria resulta especialmente importante.

Clima de aula y cohesión

Un grupo escolar está formado por relaciones.

Los alumnos conviven durante muchas horas, colaboran, compiten, crean amistades y también pueden experimentar conflictos.

Una actividad compartida puede generar temporalmente una forma diferente de interacción.

Yoga de la Risa® introduce situaciones en las que los alumnos se mueven, se miran y participan juntos fuera de la estructura académica habitual.

Esto puede resultar útil dentro de actividades orientadas a cohesión y convivencia.

Pero conviene mantener expectativas realistas.

Una sesión puntual no resuelve por sí sola conflictos de aula, problemas de convivencia ni situaciones de acoso escolar.

Esas situaciones requieren actuaciones educativas específicas y, cuando procede, intervención profesional especializada.

¿Puede ayudar a reducir el estrés escolar?

La investigación comienza a estudiar esta posibilidad.

En 2024 se publicó un ensayo controlado aleatorizado con 60 estudiantes de octavo curso.

El grupo de intervención realizó seis sesiones presenciales de Yoga de la Risa®, dos veces por semana, con una duración aproximada de 35 a 40 minutos.

Después de la intervención se observaron diferencias significativas entre grupos en las puntuaciones de burnout escolar y esperanza.

El resultado es interesante, pero corresponde a un estudio relativamente pequeño realizado en una población y contexto concretos.

No permite afirmar que Yoga de la Risa® prevenga universalmente el burnout escolar.

¿Qué sabemos sobre bienestar emocional?

Una revisión sistemática publicada en 2026 examinó la investigación disponible sobre Yoga de la Risa® en niños y adolescentes.

Solamente encontró seis estudios que cumplían los criterios de inclusión.

Los trabajos estudiaban resultados relacionados con ansiedad, bienestar emocional, soledad, burnout escolar y algunas funciones cognitivas o motoras. El marco general de interpretación puede consultarse en por qué la risa puede mejorar el bienestar.

Los resultados sugieren posibles efectos favorables en diferentes variables.

Sin embargo, los estudios eran pocos y muy diferentes entre sí en diseño, participantes, intervención y resultados medidos.

Por ello, los propios autores consideran que la evidencia sigue siendo preliminar.

Inclusión y diversidad

Una actividad escolar debe tener en cuenta que no todos los alumnos participan de la misma manera.

Puede haber diferencias de movilidad, comunicación, atención, regulación emocional, sensibilidad sensorial o desarrollo.

Yoga de la Risa® puede adaptarse modificando movimientos, duración, nivel de exposición y forma de interacción.

La investigación también está comenzando a estudiar la práctica en grupos específicos.

Por ejemplo, un ensayo piloto publicado en 2025 incluyó a 45 niños y adolescentes de entre 10 y 19 años con discapacidad intelectual o del desarrollo en una escuela especial.

Se estudiaron variables como estado de ánimo, ansiedad y soledad tras ocho sesiones.

Al tratarse de un piloto pequeño, sus resultados deben interpretarse con cautela, pero muestra que la investigación está explorando también contextos educativos diversos.

Participar no debería ser una obligación

Un alumno puede sentirse cómodo rápidamente con una actividad de risa.

Otro puede sentir vergüenza, inseguridad o rechazo inicial.

Ambas respuestas son posibles.

Forzar a una persona a reír delante de sus compañeros puede producir justamente el efecto contrario al que buscamos.

Una buena conducción ofrece formas progresivas de participación.

Observar, realizar movimientos más discretos o incorporarse poco a poco pueden formar parte del proceso.

Respeto y prevención de la ridiculización

La risa puede ser una experiencia positiva, pero también puede utilizarse socialmente para ridiculizar o excluir.

Por eso, en un contexto escolar debe existir una regla clara:

la actividad nunca debe utilizar la apariencia, comportamiento, dificultades o características personales de un alumno como motivo de risa.

Los ejercicios se dirigen hacia situaciones imaginarias o hacia la propia conducta de reír.

No hacia convertir a una persona en objeto de diversión para el grupo.

¿Puede utilizarse para prevenir el bullying?

Sería excesivo afirmar que Yoga de la Risa® previene por sí solo el acoso escolar.

El bullying es un fenómeno complejo que exige prevención educativa, protocolos, detección, intervención y coordinación entre profesionales y familias.

Una actividad de Yoga de la Risa® puede formar parte de programas más amplios relacionados con convivencia, interacción o bienestar.

Pero no debe presentarse como sustituto de las estrategias específicas de prevención del acoso.

El papel del profesorado

El profesorado conoce al grupo y su contexto.

Por ello, cuando se organiza una actividad externa, resulta útil que exista coordinación previa entre el profesional de Yoga de la Risa® y el centro.

El docente puede proporcionar información importante sobre:

  • edad y características del grupo;
  • necesidades educativas;
  • movilidad;
  • dinámicas de convivencia relevantes;
  • espacio disponible;
  • duración adecuada;
  • situaciones que conviene evitar.

Esta colaboración permite adaptar mejor la intervención.

¿Y el bienestar de los docentes?

Yoga de la Risa® también puede desarrollarse con equipos docentes.

En ese caso la actividad tiene un enfoque diferente al utilizado con estudiantes.

Puede formar parte de jornadas de bienestar, encuentros de equipos o actividades internas.

De nuevo, no debería presentarse como solución a sobrecarga laboral, falta de recursos o problemas organizativos.

Una experiencia de bienestar puede complementar, pero no sustituir, unas condiciones laborales adecuadas.

Una sesión escolar necesita estructura

Incluso cuando tiene un componente lúdico, la actividad no debería convertirse en una sucesión improvisada de juegos.

Una sesión puede incluir preparación, movimiento, respiración, ejercicios de risa, interacción y cierre.

El profesional regula tiempos e intensidad de acuerdo con el grupo.

Si quieres conocer mejor esta progresión puedes consultar cómo funciona una sesión de Yoga de la Risa®.

¿Quién debería dirigir una actividad en una escuela?

Una actividad profesional de Yoga de la Risa® debería estar dirigida por una persona con formación adecuada para conducir grupos y utilizar profesionalmente la metodología dentro del marco correspondiente. Estas responsabilidades se desarrollan en qué hace un Monitor de Yoga de la Risa®.

Trabajar con menores añade además responsabilidades específicas relacionadas con el entorno educativo, la protección de los participantes y la coordinación con el centro.

El profesional debe conocer los límites de su intervención.

Yoga de la Risa® no habilita por sí solo para diagnosticar dificultades psicológicas, tratar trastornos ni sustituir funciones de orientación o intervención sanitaria.

Una herramienta dentro de un proyecto educativo más amplio

La mayor utilidad de Yoga de la Risa® en una escuela aparece cuando no intentamos convertirlo en una solución universal.

Puede aportar una experiencia corporal, social y participativa.

Puede introducir movimiento y una interacción diferente.

Puede formar parte de proyectos de bienestar, convivencia o educación socioemocional.

Pero una escuela saludable se construye mediante muchas actuaciones coordinadas.

La risa puede ser una de ellas.

Entonces, ¿para qué puede servir Yoga de la Risa® en escuelas?

Puede servir para crear experiencias grupales en las que alumnos o docentes participen mediante movimiento, respiración, juego e interacción.

Puede utilizarse dentro de actividades orientadas al bienestar, la cohesión o la convivencia.

Y puede ofrecer un contexto distinto al académico habitual.

Pero su aplicación debe realizarse con una expectativa razonable y adaptada a cada edad.

El objetivo no es conseguir una clase que se ría más, sino utilizar la risa de forma responsable dentro de experiencias educativas que respeten a las personas y favorezcan su participación.

Referencias científicas seleccionadas

  1. Jalilian M, Tabei M. The effect of laughter yoga on mental health, emotional, and cognitive functions of children: A systematic review. Acta Psychologica. 2026;264:106490. DOI: 10.1016/j.actpsy.2026.106490. PubMed.
  2. Kuru Alıcı N, Kalanlar B. Effect of Laughter Yoga on School Burnout and Hope Among Secondary School (Eighth Grade) Students: A Parallel Group Randomized Control Trial. Florence Nightingale Journal of Nursing. 2024;32(1):68-74. DOI: 10.5152/FNJN.2024.23200. PubMed.
  3. Lee RLT, et al. The effects of a group-based laughter yoga intervention on mood, anxiety and loneliness in adolescents with mild intellectual or developmental disabilities: A pilot randomized controlled trial. Research in Developmental Disabilities. 2025. DOI: 10.1016/j.ridd.2025.105128. PubMed.