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Yoga de la Risa® en ayuntamientos: qué debes saber

Por Javier Ruiz Gómez 1.967

Guía para ayuntamientos y entidades públicas que quieran incorporar Yoga de la Risa® en programas municipales con claridad sobre metodología, profesionales, adaptación y uso de la denominación.

Los ayuntamientos organizan cada año actividades relacionadas con bienestar, envejecimiento activo, participación ciudadana, salud comunitaria y dinamización social.

Dentro de este tipo de programas también puede incorporarse el Yoga de la Risa®.

Sin embargo, cuando una administración pública utiliza esta denominación en una actividad, taller, contrato o programa municipal, resulta importante saber exactamente qué se está contratando.

Yoga de la Risa® no es simplemente cualquier actividad en la que las personas ríen. Es una metodología estructurada con formación específica y un marco de utilización profesional en España.

Por eso una buena contratación comienza por definir correctamente la actividad, comprobar quién la imparte y comunicar con claridad qué van a recibir las personas participantes.

¿Por qué puede interesar Yoga de la Risa® a un ayuntamiento?

Los municipios trabajan con colectivos y necesidades muy diferentes.

Pueden desarrollar programas dirigidos a:

  • población general;
  • personas mayores;
  • asociaciones;
  • centros comunitarios;
  • familias;
  • jóvenes;
  • equipos profesionales;
  • actividades culturales o de participación;
  • programas de promoción del bienestar.

Yoga de la Risa® puede incorporarse como una actividad grupal basada en respiración, movimiento, interacción y risa intencional.

La sesión puede adaptarse al colectivo, al espacio disponible y a los objetivos del programa.

No todas las actividades relacionadas con la risa son Yoga de la Risa®

Este es probablemente el punto más importante para un técnico municipal.

Existen muchas actividades válidas relacionadas con humor, clown, animación, risoterapia, juegos o dinámicas de grupo.

Pero no todas ellas son Yoga de la Risa®.

Utilizar correctamente las denominaciones permite saber qué servicio se está contratando y evita generar expectativas equivocadas entre los participantes.

Si una actividad es risoterapia, animación o una dinámica de bienestar basada en la risa, puede presentarse exactamente así.

Si se presenta como Yoga de la Risa®, debería corresponderse con esa metodología.

¿Qué caracteriza una actividad de Yoga de la Risa®?

Una sesión puede incluir diferentes elementos:

  • preparación corporal;
  • respiración;
  • movimiento;
  • activación del grupo;
  • ejercicios de risa intencional;
  • contacto visual e interacción;
  • dinámicas lúdicas;
  • integración y cierre.

No es necesario contar chistes ni utilizar a ninguna persona como objeto de humor.

La risa puede iniciarse voluntariamente mediante ejercicios y evolucionar de forma diferente en cada participante.

Si quieres conocer la metodología con mayor detalle puedes consultar qué es el Yoga de la Risa®.

Definir bien la actividad antes de contratar

Antes de solicitar presupuestos o preparar una contratación conviene establecer qué se desea organizar.

Por ejemplo:

  • una sesión puntual;
  • un taller;
  • un programa de varias sesiones;
  • una actividad para mayores;
  • una jornada de bienestar;
  • una acción comunitaria;
  • una actividad dentro de fiestas o programación cultural;
  • una intervención para personal municipal.

Definir el formato facilita elegir al profesional adecuado y comparar propuestas que realmente ofrecen servicios equivalentes.

Adaptar la actividad al colectivo

Una actividad municipal puede reunir personas con edades, capacidades y experiencias muy diferentes.

Por eso no debería utilizarse una sesión idéntica para cualquier grupo.

El profesional puede adaptar:

  • duración;
  • intensidad;
  • movimientos;
  • desplazamientos;
  • tipo de ejercicios;
  • ritmo;
  • nivel de exposición individual;
  • periodos de descanso.

Muchas dinámicas pueden realizarse de pie o sentadas.

La adaptación debe formar parte del diseño inicial y no considerarse una excepción.

Yoga de la Risa® y envejecimiento activo

Uno de los ámbitos municipales donde esta metodología puede tener especial interés es el envejecimiento activo.

Centros de mayores, centros de día, asociaciones y programas municipales pueden utilizar actividades grupales para favorecer participación y socialización.

Yoga de la Risa® puede ofrecer un contexto de movimiento adaptado, interacción y experiencia compartida.

Esto no significa atribuirle efectos terapéuticos universales.

Su papel puede entenderse dentro de programas más amplios de bienestar y participación.

Esta aplicación la desarrollamos en Envejecimiento activo con Yoga de la Risa®.

Salud comunitaria y participación

Los programas municipales de salud no se limitan necesariamente a la asistencia sanitaria.

También pueden promover actividad, relaciones sociales, autocuidado y participación comunitaria.

Una actividad de Yoga de la Risa® puede encajar dentro de este enfoque como experiencia de bienestar.

Pero debe comunicarse correctamente.

No debería presentarse como tratamiento médico o psicológico ni utilizar afirmaciones de curación que exceden su naturaleza y la competencia profesional de quien la dirige.

¿Quién puede dirigir la actividad?

Conocer algunos ejercicios de risa no equivale automáticamente a estar preparado para dirigir profesionalmente una sesión de Yoga de la Risa®.

El profesional debe disponer de formación adecuada para la función que desarrolla.

También debe saber:

  • estructurar una sesión;
  • dirigir grupos;
  • adaptar ejercicios;
  • regular intensidad;
  • facilitar participación voluntaria;
  • gestionar transiciones;
  • conocer los límites de su competencia.

En ¿Qué hace un Monitor/a de Yoga de la Risa®? explicamos estas responsabilidades con más detalle.

Formación y autorización no son exactamente lo mismo

Una cuestión importante en España es distinguir entre haber realizado una formación y encontrarse autorizado para desarrollar profesionalmente una actividad utilizando la denominación Yoga de la Risa®.

La formación acredita un proceso de aprendizaje.

La autorización o licencia se relaciona con el marco profesional de utilización de la denominación.

Para una administración pública resulta razonable comprobar ambas cuestiones cuando contrata un servicio presentado expresamente como Yoga de la Risa®.

Cómo comprobar a un profesional

Los responsables municipales pueden utilizar dos herramientas complementarias.

El Registro de profesionales de Yoga de la Risa® permite localizar perfiles.

La página de verificación de licencia permite comprobar la situación correspondiente cuando procede.

Además, resulta razonable solicitar al proveedor información sobre:

  • formación;
  • experiencia;
  • tipo de acreditación;
  • colectivos con los que trabaja;
  • adaptaciones disponibles;
  • descripción de la actividad propuesta.

Qué debería aparecer en una propuesta

Una propuesta profesional para un ayuntamiento debería ser suficientemente clara para que el responsable pueda saber qué está contratando.

Puede incluir:

  • nombre exacto de la actividad;
  • objetivos;
  • metodología;
  • duración;
  • número recomendado de participantes;
  • perfil de destinatarios;
  • necesidades de espacio;
  • adaptaciones;
  • formación del profesional;
  • condiciones económicas;
  • qué incluye el servicio.

La claridad protege tanto al ayuntamiento como al profesional y a las personas participantes.

La denominación debe coincidir con el servicio

Dentro de un cartel, programa municipal, pliego o anuncio público conviene utilizar una denominación que describa realmente la actividad.

Esto es especialmente importante cuando se utiliza un nombre específico como Yoga de la Risa®.

Si el contenido ofrecido es una actividad diferente, debería utilizarse su propia denominación.

La precisión no impide desarrollar propuestas diversas.

Simplemente evita mezclar metodologías distintas bajo un mismo nombre.

Yoga de la Risa® y risoterapia no son necesariamente lo mismo

Una confusión relativamente frecuente consiste en utilizar Yoga de la Risa® y risoterapia como términos equivalentes.

En la práctica pueden existir actividades muy distintas bajo denominaciones relacionadas con la risa.

Yoga de la Risa® posee una metodología concreta basada en risa intencional, respiración, movimiento e interacción grupal.

Por eso, cuando se prepara una programación pública, resulta conveniente diferenciar claramente ambas expresiones.

Puedes ampliar esta cuestión en diferencia entre Yoga de la Risa® y risoterapia.

Contratación pública y claridad técnica

En contratación pública, una descripción ambigua puede dificultar la comparación de ofertas.

Si un pliego solicita “Yoga de la Risa®”, pero posteriormente admite cualquier actividad de humor o animación como equivalente, los proveedores pueden estar ofreciendo servicios sustancialmente diferentes.

Por eso resulta útil describir:

  • la metodología;
  • el objetivo;
  • el tipo de profesional requerido;
  • la duración;
  • las características del colectivo;
  • los criterios de adaptación.

No se trata de complicar innecesariamente un contrato.

Se trata de conseguir que todas las partes entiendan qué servicio se solicita.

Evitar promesas de salud exageradas

Una propuesta municipal también debería evitar afirmaciones que no puedan sostenerse.

Por ejemplo, no resultaría apropiado prometer que una actividad:

  • cura enfermedades;
  • elimina la depresión;
  • previene patologías;
  • sustituye atención psicológica;
  • garantiza determinados resultados sanitarios.

Yoga de la Risa® puede presentarse responsablemente como una práctica orientada al bienestar, la interacción y la participación.

No necesita promesas médicas para justificar su utilización.

La participación debe seguir siendo voluntaria

Que una actividad forme parte de un programa municipal no significa que los participantes deban sentirse obligados a reír o exponerse.

Un profesional debe crear alternativas y permitir una incorporación gradual.

Esto resulta especialmente relevante con grupos en los que existen distintas capacidades físicas o niveles de confianza.

El objetivo es facilitar una experiencia.

No evaluar quién ríe más.

Checklist para técnicos municipales

Antes de contratar una actividad presentada como Yoga de la Risa®, puede resultar útil comprobar:

  • ¿Está claramente definido qué actividad se ofrece?
  • ¿Corresponde realmente a Yoga de la Risa®?
  • ¿Se ha identificado el colectivo destinatario?
  • ¿La propuesta contempla adaptaciones?
  • ¿El profesional dispone de formación adecuada?
  • ¿Su situación profesional puede verificarse?
  • ¿La comunicación evita confundir Yoga de la Risa® con otras técnicas?
  • ¿Se explican duración, formato y necesidades?
  • ¿Se evitan promesas sanitarias exageradas?
  • ¿La participación se plantea de forma respetuosa y voluntaria?

¿Qué ocurre si el ayuntamiento quiere una actividad de risa diferente?

No existe ningún problema en organizar otras propuestas.

Un municipio puede contratar clown, humor, risoterapia, animación, teatro, dinámicas lúdicas o cualquier otra actividad adecuada a sus objetivos.

La cuestión no es limitar las posibilidades.

La cuestión es nombrar cada actividad de acuerdo con lo que realmente es.

Esta claridad permite a los participantes elegir con información suficiente y a la administración describir correctamente el servicio contratado.

Diseñar un programa adaptado al municipio

No todos los ayuntamientos necesitan el mismo formato.

Un municipio puede querer una única actividad dentro de unas jornadas.

Otro puede desarrollar un programa periódico con población mayor.

Otro puede incorporar sesiones dentro de un proyecto comunitario.

Por eso conviene partir del objetivo municipal y diseñar después la intervención.

La metodología debe adaptarse al programa, no obligar al programa a adaptarse a una sesión estándar.

Una contratación clara beneficia a todos

Cuando el ayuntamiento define correctamente la actividad y el profesional comunica con transparencia su formación y metodología, se reducen muchas posibilidades de confusión.

Los técnicos saben qué están contratando.

El profesional sabe qué se espera del servicio.

Y las personas participantes reciben información coherente sobre la actividad a la que van a asistir.

Incorporar Yoga de la Risa® a un programa municipal puede ser sencillo: basta con definir bien la actividad, seleccionar al profesional adecuado y adaptar la propuesta a las personas a las que realmente va dirigida.