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¿Por qué la risa puede mejorar el bienestar?

Por Javier Ruiz Gómez 1.020

La risa implica procesos físicos, emocionales y sociales que pueden contribuir al bienestar. Descubre qué sabemos sobre su relación con el estrés, el cuerpo, los vínculos sociales y el Yoga de la Risa®.

La risa suele aparecer de forma espontánea cuando algo nos resulta divertido, cuando compartimos un momento agradable o cuando nos sentimos cómodos con otras personas. Sin embargo, reír no es únicamente una expresión de alegría o humor.

Cuando reímos participan simultáneamente la respiración, la musculatura, la expresión facial, nuestras emociones y, con frecuencia, la interacción con otras personas. Por eso, la ciencia lleva décadas estudiando qué ocurre durante la risa y hasta qué punto esta experiencia puede relacionarse con nuestro bienestar.

La investigación disponible sugiere que la risa puede contribuir al bienestar a través de diferentes mecanismos físicos, psicológicos y sociales. Esto no significa que reír sea un tratamiento para las enfermedades ni que todos sus posibles efectos estén demostrados con el mismo nivel de evidencia.

La risa y nuestra respuesta al estrés

Uno de los ámbitos más estudiados es la relación entre la risa y el estrés. Los mecanismos fisiológicos y la respuesta del organismo se explican con mayor detalle en neurociencia y sistema nervioso en Yoga de la Risa®.

Cuando atravesamos una situación estresante, nuestro organismo activa distintos sistemas fisiológicos que nos ayudan a responder a las demandas del entorno. Entre ellos se encuentra el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, relacionado con la liberación de cortisol.

Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2023 analizó ocho estudios de intervención con 315 participantes. En conjunto, las intervenciones de risa espontánea se asociaron con una mayor reducción del cortisol que las condiciones de control. Los propios autores señalan, sin embargo, que la calidad de la evidencia disponible no permite convertir estos resultados en recomendaciones clínicas definitivas.

Más recientemente, una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2026 reunió 15 ensayos controlados aleatorizados con 1.344 participantes. Las intervenciones basadas en la risa se asociaron globalmente con una reducción del estrés, aunque los estudios mostraban una heterogeneidad considerable y diferencias de calidad metodológica.

Por eso, una formulación prudente no sería afirmar que “reír elimina el estrés”, sino que la risa puede participar en experiencias de regulación, distensión y bienestar que resultan relevantes cuando hablamos de estrés.

Si quieres profundizar específicamente en este ámbito, puedes consultar nuestra información sobre los beneficios del Yoga de la Risa®.

Reír también es una experiencia corporal

Una carcajada no sucede únicamente en nuestra mente.

Durante la risa cambia el patrón respiratorio, intervienen el diafragma y numerosos músculos de la cara y del cuerpo, producimos vocalizaciones y podemos experimentar una activación física considerable.

Después de un periodo de risa intensa muchas personas describen una sensación de relajación o distensión. Es una experiencia cotidiana fácilmente reconocible, aunque los mecanismos fisiológicos implicados son complejos y no deberían reducirse a explicaciones demasiado simples.

Nuestro organismo funciona mediante sistemas que interactúan entre sí. Por eso es más riguroso entender la risa como una experiencia psicofisiológica compleja, en la que pueden intervenir procesos respiratorios, musculares, neuroendocrinos, emocionales y sociales.

Para profundizar en algunos de esos mecanismos puedes consultar el contenido dedicado a neurociencia y Yoga de la Risa®.

La importancia de reír con otras personas

Existe además una característica especialmente interesante: la risa es profundamente social.

Podemos reír estando solos, pero una gran parte de nuestra risa cotidiana ocurre en presencia de otras personas. Una conversación, una mirada o una situación compartida pueden desencadenarla incluso sin que exista un chiste.

Esta dimensión social también ha despertado el interés de la investigación. Un estudio mediante tomografía por emisión de positrones observó que la risa social estaba relacionada con la activación del sistema opioide endógeno, un sistema implicado, entre otras funciones, en procesos relacionados con la afiliación y el vínculo social.

Esto no significa que exista un único mecanismo que explique por qué nos sentimos bien cuando reímos juntos. Sí aporta evidencia de que la risa social forma parte de procesos biológicos y psicológicos relacionados con nuestras interacciones con otras personas.

Por eso, cuando hablamos de actividades grupales, el bienestar experimentado no tiene por qué proceder únicamente del acto físico de reír. También puede estar relacionado con compartir una experiencia positiva, sentirse parte del grupo y relacionarse con otras personas.

¿Tenemos que estar felices para poder reír?

Habitualmente asociamos la risa con una secuencia muy sencilla: algo nos resulta divertido, sentimos una emoción y entonces reímos.

Pero las personas también podemos iniciar voluntariamente la conducta de reír sin que exista previamente un estímulo humorístico. A esta conducta se la denomina habitualmente risa intencional o simulada.

Esta posibilidad ha permitido estudiar una cuestión especialmente interesante: ¿qué sucede cuando iniciamos voluntariamente la risa?

Un ensayo controlado aleatorizado realizado con 120 estudiantes universitarios comparó una sesión de Yoga de la Risa, el visionado de una comedia y una actividad de lectura. Los investigadores observaron cambios en el cortisol salival y en la relación cortisol/DHEA en los grupos de Yoga de la Risa y comedia, aunque las dinámicas fueron diferentes entre la risa simulada y la espontánea.

Estos resultados son interesantes, pero un único estudio no permite generalizar sus conclusiones a todas las personas ni situaciones. Sirven, sobre todo, para justificar que la risa intencional merece seguir siendo investigada.

¿Qué tiene que ver todo esto con el Yoga de la Risa®?

El Yoga de la Risa® utiliza precisamente una característica peculiar de la conducta humana: nuestra capacidad para iniciar la risa de manera voluntaria.

La práctica combina ejercicios de risa intencional con respiración y dinámicas realizadas habitualmente en grupo. No depende necesariamente de contar chistes ni de esperar a que aparezca espontáneamente el sentido del humor. Esta combinación puede verse en cómo funciona una sesión de Yoga de la Risa®.

Esto permite crear deliberadamente un contexto en el que las personas pueden reír, moverse, respirar y compartir la experiencia.

La investigación específicamente dedicada al Yoga de la Risa es creciente, pero debe diferenciarse de la investigación general sobre risa. No podemos atribuir automáticamente al Yoga de la Risa® todos los resultados obtenidos en estudios sobre humor, comedia o risa espontánea.

Una revisión sistemática sobre intervenciones grupales de Yoga de la Risa en adultos encontró algunos resultados prometedores en salud mental, pero señaló también la falta de evidencia de alta calidad y la necesidad de realizar ensayos mejor diseñados. Esta cuestión se desarrolla en risa, salud mental y estrés.

Esta distinción es importante porque permite hablar de sus posibilidades sin presentar como demostrado aquello que todavía se encuentra en investigación.

Bienestar no significa ausencia de problemas

Reír no hace desaparecer una dificultad económica, una pérdida, una enfermedad, un conflicto familiar o una situación laboral complicada.

El bienestar tampoco consiste en permanecer permanentemente alegres.

Podemos atravesar momentos difíciles y, al mismo tiempo, experimentar momentos de calma, conexión, disfrute o risa. Una cosa no invalida necesariamente la otra.

Por eso resulta más apropiado entender la risa como uno de los muchos recursos que pueden formar parte del cuidado del bienestar, junto con el descanso, el movimiento, las relaciones sociales, la alimentación, la gestión del estrés y, cuando resulta necesario, la atención de profesionales sanitarios.

La risa y el Yoga de la Risa® pueden utilizarse como prácticas complementarias orientadas al bienestar, pero no sustituyen una evaluación, un diagnóstico ni un tratamiento sanitario cuando estos son necesarios.

Entonces, ¿por qué la risa puede hacernos sentir bien?

Probablemente no exista una única respuesta.

Cuando reímos se produce una experiencia corporal intensa, cambia temporalmente nuestra actividad fisiológica, podemos interrumpir durante unos instantes determinados patrones de tensión, expresamos emociones y, cuando reímos acompañados, participamos además en una experiencia social compartida.

La investigación sobre intervenciones basadas en la risa encuentra resultados prometedores sobre estrés y algunos indicadores relacionados con el bienestar, aunque las diferencias metodológicas entre los estudios obligan a mantener cautela.

Por eso quizá la pregunta más interesante no sea si “la risa cura”, porque científicamente esa sería una formulación inadecuada.

Una pregunta mucho más útil sería: ¿puede la risa formar parte de las experiencias que nos ayudan a cuidar nuestro bienestar?

La evidencia disponible indica que puede contribuir a ello.

Reír en la vida cotidiana

No necesitamos convertir la risa en una obligación ni estar continuamente alegres para beneficiarnos de momentos positivos.

Podemos favorecer espacios de encuentro, juego, conversación y actividades compartidas en los que la risa tenga la oportunidad de aparecer. También podemos explorar prácticas en las que la risa se inicia intencionalmente, siempre entendiendo el contexto y nuestras propias circunstancias.

A medida que crecemos, muchas personas perciben que la risa espontánea ocupa menos espacio en su vida cotidiana. Si este tema te interesa, puedes continuar con ¿Por qué cuesta reír en la vida adulta?.

Referencias científicas seleccionadas

  1. Li L, Cui Y, Guo X, Zhou Y, Tang Y. Laughter intervention for stress reduction in adults: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. BMC Psychology. 2026;14:800. DOI: 10.1186/s40359-026-04526-1. PubMed.
  2. Kramer CK, Leitão CB. Laughter as medicine: A systematic review and meta-analysis of interventional studies evaluating the impact of spontaneous laughter on cortisol levels. PLOS ONE. 2023;18(5):e0286260. DOI: 10.1371/journal.pone.0286260. PubMed.
  3. Manninen S, Tuominen L, Dunbar RI, et al. Social Laughter Triggers Endogenous Opioid Release in Humans. Journal of Neuroscience. 2017;37(25):6125-6131. DOI: 10.1523/JNEUROSCI.0688-16.2017. PubMed.
  4. Fujisawa A, Ota A, Matsunaga M, et al. Effect of laughter yoga on salivary cortisol and dehydroepiandrosterone among healthy university students: A randomized controlled trial. Complementary Therapies in Clinical Practice. 2018;32:6-11. DOI: 10.1016/j.ctcp.2018.04.005. PubMed.
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