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Neurociencia y sistema nervioso en el Yoga de la Risa® | Regulación del estrés

Por Javier Ruiz Gómez 2.925

Qué sabemos sobre Yoga de la Risa®, sistema nervioso y estrés desde una perspectiva multimodal: cortisol, respiración, movimiento, risa, interacción social y límites actuales de la evidencia científica.

Cuando hablamos de Yoga de la Risa® y sistema nervioso es fácil encontrar explicaciones muy atractivas: “activa el nervio vago”, “equilibra el sistema nervioso autónomo”, “reduce el cortisol” o “cambia la química del cerebro”.

Algunas de estas ideas parten de mecanismos fisiológicos reales, pero no todas están demostradas específicamente para Yoga de la Risa® con el mismo nivel de evidencia.

Por eso resulta más útil separar lo que sabemos sobre la respuesta al estrés, lo que se ha estudiado directamente mediante intervenciones de risa y aquello que todavía sigue siendo una hipótesis.

Yoga de la Risa® no consiste únicamente en producir risa. Una sesión puede combinar risa intencional y espontánea, respiración, movimiento, juego, interacción social y, dependiendo del formato, canto, ritmo, baile y sincronización grupal.

Desde una perspectiva científica resulta más preciso describirla como una práctica multimodal. Sus distintos componentes pueden relacionarse con procesos fisiológicos y neurobiológicos diferentes y, además, interactuar entre sí. La combinación práctica de estos componentes se explica en cómo funciona una sesión de Yoga de la Risa®.

Por eso una explicación rigurosa debe evitar dos simplificaciones opuestas: atribuir todos los posibles efectos exclusivamente a la carcajada o trasladar automáticamente a Yoga de la Risa® cualquier mecanismo observado de forma aislada en ejercicio, respiración, canto, danza o risa social. Esta interpretación multimodal se desarrolla en Yoga de la Risa® y neuropsicología.

¿Qué entendemos por respuesta al estrés?

El estrés no es simplemente una emoción desagradable.

Cuando percibimos una amenaza o una demanda importante, nuestro organismo coordina diferentes sistemas para responder.

Entre ellos se encuentran el sistema nervioso autónomo y el eje hipotálamo-hipófisis-adrenal.

Esta respuesta puede modificar, entre otras variables:

  • frecuencia cardiaca;
  • respiración;
  • tensión muscular;
  • presión arterial;
  • atención;
  • liberación de determinadas hormonas, entre ellas el cortisol.

Estas respuestas son normales y necesarias.

El problema no es que nuestro organismo sea capaz de activarse, sino que determinadas situaciones pueden mantener niveles elevados de demanda durante demasiado tiempo o dificultar la recuperación posterior.

El sistema nervioso autónomo

El sistema nervioso autónomo participa en la regulación involuntaria de numerosas funciones corporales.

Tradicionalmente se describen dos grandes divisiones:

  • el sistema simpático;
  • el sistema parasimpático.

Esta división resulta útil para comprender conceptos básicos, pero el funcionamiento real del organismo es más complejo que una oposición sencilla entre “estrés” y “relajación”.

El sistema nervioso autónomo ajusta continuamente la actividad cardiovascular, respiratoria, digestiva y de otros sistemas en función de las necesidades del organismo.

¿Yoga de la Risa® activa el sistema parasimpático?

Es una afirmación frecuente, pero la evidencia específica todavía no permite formularla de manera general.

Algunos estudios sobre risa —no necesariamente Yoga de la Risa®— han utilizado indicadores como la variabilidad de la frecuencia cardiaca para estudiar actividad autonómica.

Por ejemplo, un ensayo sobre escuchar sonidos de risa después de una tarea estresante observó cambios compatibles con una mayor actividad parasimpática durante la recuperación.

Sin embargo, escuchar risa y practicar Yoga de la Risa® son intervenciones diferentes.

Por tanto, ese resultado no debe trasladarse automáticamente a toda sesión de Yoga de la Risa®.

¿Y el nervio vago?

El nervio vago constituye una parte importante del sistema parasimpático y participa en numerosos procesos fisiológicos.

En divulgación se ha popularizado la idea de que muchas prácticas “estimulan” o “activan” directamente el nervio vago.

En el caso de Yoga de la Risa®, no disponemos todavía de evidencia suficiente para afirmar que la metodología produzca una activación vagal específica y demostrada.

Respirar, vocalizar, moverse o experimentar cambios emocionales pueden modificar variables fisiológicas relacionadas con la regulación autonómica, pero eso no equivale a demostrar un mecanismo vagal específico.

Cortisol: qué es y qué podemos afirmar

El cortisol es una hormona producida por las glándulas suprarrenales y participa, entre otras funciones, en la respuesta del organismo al estrés.

Su presencia no es negativa.

El cortisol sigue ritmos diarios y cumple funciones esenciales.

Por eso hablar simplemente de “bajar el cortisol” como si cuanto menos hubiera mejor funcionara el organismo resulta incorrecto.

Lo relevante en investigación es observar cómo determinadas intervenciones modifican temporalmente la respuesta hormonal dentro de contextos concretos.

Yoga de la Risa® y cortisol

Esta es una de las áreas donde sí existe investigación específica.

Un ensayo controlado aleatorizado publicado en 2018 incluyó a 120 estudiantes universitarios sanos.

Los participantes fueron asignados a Yoga de la Risa®, visionado de una comedia o lectura.

Los investigadores midieron cortisol y DHEA salivales antes, inmediatamente después y treinta minutos después de las intervenciones.

Los niveles de cortisol y la relación cortisol/DHEA disminuyeron con el tiempo tanto en el grupo de Yoga de la Risa® como en el grupo de comedia, aunque la evolución temporal no fue idéntica.

Este estudio demuestra que la risa intencional puede estudiarse mediante biomarcadores fisiológicos.

No demuestra que Yoga de la Risa® “normalice el cortisol” en cualquier persona o situación.

Una sesión antes de una situación estresante

Otro estudio experimental evaluó si una única sesión de Yoga de la Risa® podía modificar la respuesta posterior ante un estresor psicosocial estandarizado.

Participaron 35 adultos sanos distribuidos entre Yoga de la Risa®, respiración relajante y grupo control.

Después de la intervención, los participantes fueron expuestos a una prueba de estrés social.

El grupo de Yoga de la Risa® mostró una respuesta de cortisol atenuada en comparación con el grupo control.

El resultado resulta interesante, pero la muestra era pequeña —solamente once personas realizaron Yoga de la Risa®— y no permite generalizar ampliamente sus conclusiones.

Qué ocurre después de varias sesiones

Otros estudios han utilizado programas de varias sesiones.

Un ensayo realizado con 75 estudiantes de enfermería evaluó ocho sesiones de Yoga de la Risa®.

En tres de las ocho sesiones se observaron disminuciones significativas del cortisol salival inmediatamente después de la intervención en comparación con el grupo control.

También se observaron cambios en medidas de síntomas psicológicos.

De nuevo, el resultado no significa que todas las sesiones produzcan siempre la misma respuesta hormonal.

Precisamente el hecho de que las diferencias aparecieran solamente en algunas sesiones muestra la variabilidad de estas respuestas.

La evidencia general sobre risa y cortisol

Existe además investigación sobre risa espontánea y otras intervenciones basadas en risa.

Un metaanálisis publicado en 2023 reunió ocho estudios con 315 participantes.

En conjunto, las intervenciones de risa espontánea se asociaron con una reducción mayor del cortisol que las condiciones de control.

Sin embargo, esta revisión no estudió exclusivamente Yoga de la Risa®.

Incluyó visionado de humor o comedia, sesiones con terapeutas de la risa y programas autoadministrados.

Por tanto, aporta contexto sobre risa y respuesta hormonal, pero no debe presentarse como evidencia específica del método.

¿Puede Yoga de la Risa® reducir el estrés?

La literatura reciente sugiere que las intervenciones basadas en la risa pueden tener efectos favorables sobre el estrés.

Un metaanálisis publicado en 2026 reunió quince ensayos controlados aleatorizados con 1.344 participantes.

El efecto combinado favoreció las intervenciones de risa.

Sin embargo, los autores encontraron una heterogeneidad estadística muy elevada y diferencias importantes en la calidad metodológica.

Esto significa que los estudios no estaban midiendo exactamente las mismas intervenciones, poblaciones ni condiciones.

Por ello debemos interpretar el resultado como prometedor, no como una garantía universal.

Regulación no significa “apagar” el estrés

Cuando hablamos de regulación del estrés podemos caer en una simplificación.

El objetivo del organismo no es permanecer permanentemente relajado.

Necesitamos activarnos para correr, resolver problemas, aprender, trabajar, competir o reaccionar ante situaciones importantes.

Una regulación saludable implica también poder recuperarnos después de la activación.

Desde esta perspectiva, una práctica de bienestar puede resultar interesante si facilita temporalmente experiencias de distensión o recuperación. La diferencia entre bienestar, estrés y tratamiento clínico se desarrolla en risa, salud mental y estrés.

Eso es diferente de afirmar que “desactiva el sistema simpático”.

Respiración dentro de una práctica multimodal

Yoga de la Risa® incorpora ejercicios respiratorios y cambios naturales de respiración asociados a la propia risa.

La respiración puede influir en variables cardiovasculares y autonómicas.

Pero debemos evitar otro salto conceptual:

que determinados patrones respiratorios modifiquen parámetros fisiológicos no demuestra automáticamente que toda sesión de Yoga de la Risa® produzca una regulación autonómica concreta.

Además, la respiración no ocurre de forma aislada. Durante una sesión puede combinarse con movimiento, vocalización, canto, juego, risa y actividad social.

La intensidad, duración, postura, ritmo respiratorio, actividad física y características de cada persona pueden influir en la respuesta final.

¿Podemos utilizar la variabilidad de la frecuencia cardiaca como prueba?

La variabilidad de la frecuencia cardiaca o HRV se utiliza en investigación como una de las herramientas para estudiar regulación cardiovascular y autonómica.

Sin embargo, su interpretación requiere bastante prudencia.

Incluso en la literatura general sobre yoga, una revisión sistemática y metaanálisis de ensayos clínicos concluyó que no existía evidencia convincente para afirmar una modulación consistente de HRV debido a las limitaciones y heterogeneidad de los estudios.

Por tanto, no sería riguroso utilizar resultados de otros tipos de yoga para asegurar que Yoga de la Risa® produce un determinado patrón autonómico.

La risa también es social

La fisiología no explica toda la experiencia.

Una sesión ocurre habitualmente en grupo.

Las personas se miran, se mueven, interactúan y responden a las expresiones de los demás.

La investigación sobre risa social ha observado mecanismos cerebrales y neuroquímicos relacionados con la afiliación.

Por ejemplo, estudios mediante tomografía por emisión de positrones han relacionado la risa social con liberación de opioides endógenos.

Esto aporta una posible explicación de por qué la risa compartida puede formar parte de procesos sociales de conexión.

No significa que una sesión genere automáticamente vínculos profundos entre los participantes.

Yoga de la Risa® no es solamente risa social

La evidencia sobre el sistema opioide endógeno de la risa social es especialmente interesante, pero una sesión de Yoga de la Risa® puede contener otros componentes neurobiológicamente relevantes.

Dependiendo del formato pueden aparecer:

  • actividad física y movimiento;
  • respiración;
  • juego;
  • canto y vocalización;
  • ritmo y baile;
  • movimientos sincronizados;
  • interacción interpersonal;
  • risa intencional y espontánea.

La investigación sobre ejercicio físico ha estudiado la modulación de sistemas monoaminérgicos relacionados con dopamina, noradrenalina y serotonina.

Por su parte, estudios sobre canto grupal, danza y movimiento sincronizado han encontrado resultados compatibles con participación del sistema opioide endógeno y con procesos de vinculación social.

Estas investigaciones no demuestran por sí solas el mecanismo completo de Yoga de la Risa®, pero sí muestran por qué resulta insuficiente explicar toda una sesión estudiando exclusivamente la carcajada.

¿La risa libera endorfinas?

La palabra “endorfinas” aparece con mucha frecuencia en textos divulgativos sobre risa.

Existe evidencia de participación del sistema opioide endógeno durante la risa social.

Sin embargo, hablar de una simple “liberación de endorfinas que produce felicidad” puede resultar excesivamente simplificador.

Los sistemas opioides endógenos participan en procesos complejos relacionados con dolor, recompensa, vínculo social y regulación emocional.

La neurobiología rara vez puede reducirse a una única molécula responsable de una experiencia.

¿Qué ocurre con dopamina y serotonina?

Dopamina y serotonina participan en numerosos procesos relacionados con movimiento, motivación, recompensa, aprendizaje y regulación emocional.

La actividad física puede modular sistemas monoaminérgicos y, por tanto, el movimiento presente en muchas sesiones constituye un componente científicamente relevante.

Sin embargo, sería excesivamente simple afirmar que Yoga de la Risa® produce necesariamente una “descarga de dopamina y serotonina”.

La respuesta depende de variables como intensidad, duración, tipo de actividad, características individuales y método de medición.

Además, los resultados obtenidos en estudios de ejercicio físico no pueden atribuirse automáticamente a una sesión completa de Yoga de la Risa®.

La hipótesis más razonable es que diferentes componentes de la práctica pueden interactuar con distintos sistemas neurobiológicos, una cuestión que todavía necesita estudios específicos capaces de caracterizar correctamente cada intervención.

Canto, baile y sincronización interpersonal

La literatura sobre actividades grupales aporta otra pieza relevante.

El canto colectivo, el baile y el movimiento sincronizado se han relacionado experimentalmente con cambios en el umbral del dolor —utilizado en estos estudios como indicador indirecto de actividad opioide— y con una mayor sensación de vinculación social.

Estos resultados son especialmente interesantes para Yoga de la Risa® porque algunas sesiones incorporan canto, ritmo, baile o comportamientos coordinados.

Pero nuevamente debemos respetar la frontera de evidencia: un estudio sobre danza o canto no constituye por sí mismo un ensayo de Yoga de la Risa®.

¿Qué ocurre en el cerebro cuando reímos?

La risa implica redes cerebrales relacionadas con emoción, movimiento, vocalización, percepción social y control.

No existe un único “centro de la risa”.

Diferentes tipos de risa y distintos contextos pueden implicar procesos parcialmente diferentes.

Esta cuestión merece un análisis específico y la desarrollamos en ¿Qué ocurre en el cerebro cuando reímos? Neurociencia de la risa.

Risa espontánea y risa intencional

Esta diferencia resulta especialmente importante para Yoga de la Risa®.

La risa espontánea suele aparecer como respuesta a humor, interacción social u otras experiencias.

La risa intencional puede iniciarse voluntariamente.

Ambas comparten componentes motores y respiratorios, pero eso no significa que sean neurobiológicamente idénticas en todos sus procesos.

La investigación que compara directamente ambas formas todavía es limitada.

Por eso conviene evitar afirmaciones como “el cerebro no distingue entre risa falsa y verdadera” si se presentan como una regla científica absoluta.

Una frase muy popular que debemos matizar

A menudo se afirma que “el cuerpo no sabe diferenciar entre una risa real y una risa simulada”.

La idea intenta explicar que iniciar voluntariamente una risa produce actividad corporal real.

Eso es cierto en un sentido básico: si una persona realiza movimientos respiratorios, musculares y vocales de risa, esos movimientos están ocurriendo físicamente.

Pero de ahí no se sigue que todas las respuestas cerebrales, emocionales, hormonales y sociales sean exactamente idénticas.

La evidencia disponible no justifica esa equivalencia absoluta.

¿Dónde encaja entonces Yoga de la Risa®?

La metodología proporciona un contexto en el que podemos iniciar voluntariamente la risa mediante ejercicios, respiración, movimiento e interacción.

Esto permite estudiar y experimentar la risa sin depender exclusivamente del humor.

Su interés científico radica precisamente en esa característica.

Podemos investigar qué sucede antes, durante y después de la práctica utilizando medidas psicológicas, hormonales, cardiovasculares o conductuales.

Pero cada resultado debe atribuirse al estudio que realmente lo observó.

Lo que podemos afirmar actualmente

Con la evidencia disponible resulta razonable afirmar que:

  • Yoga de la Risa® puede estudiarse mediante indicadores psicológicos y fisiológicos;
  • algunos ensayos han observado cambios en cortisol y respuesta al estrés;
  • las intervenciones basadas en risa muestran resultados prometedores sobre estrés;
  • la risa posee una dimensión social y neurobiológica;
  • respiración, movimiento y risa producen respuestas corporales reales;
  • actividad física, canto, danza y sincronización interpersonal poseen además mecanismos neurobiológicos propios estudiados de forma independiente;
  • Yoga de la Risa® debería entenderse científicamente como una intervención multimodal y no únicamente como una intervención de risa;
  • todavía no sabemos cuánto contribuye cada componente a los resultados observados en una sesión completa.

Lo que todavía no deberíamos afirmar como demostrado

La evidencia actual no permite asegurar de forma general que Yoga de la Risa®:

  • “reinicie” el sistema nervioso;
  • active específicamente el nervio vago en todas las personas;
  • equilibre automáticamente simpático y parasimpático;
  • normalice permanentemente el cortisol;
  • cure trastornos relacionados con el estrés;
  • produzca una respuesta neurobiológica idéntica a la risa espontánea;
  • genere por sí solo neuroplasticidad clínicamente relevante;
  • produzca necesariamente una cantidad determinada de opioides endógenos;
  • genere una descarga uniforme de dopamina o serotonina;
  • dependa de un único mecanismo neuroquímico;
  • produzca exactamente la misma respuesta fisiológica en todos los formatos de sesión.

Estas diferencias entre evidencia y divulgación son importantes para comunicar la práctica de manera responsable.

Yoga de la Risa® como práctica de bienestar

No necesitamos exagerar la neurociencia para justificar que una experiencia pueda resultar valiosa.

Una sesión implica respiración, movimiento, interacción y risa.

Algunas personas describen después sensaciones de distensión, energía, conexión o relajación.

La investigación está estudiando precisamente qué procesos pueden contribuir a estas experiencias.

Mientras ese conocimiento avanza, resulta más riguroso presentar Yoga de la Risa® como una práctica complementaria orientada al bienestar, no como una técnica capaz de controlar directamente el sistema nervioso. Una síntesis general puede consultarse en beneficios de Yoga de la Risa®.

Entonces, ¿qué relación existe entre Yoga de la Risa® y regulación del estrés?

La respuesta más precisa es que existe evidencia experimental de cambios en algunos indicadores relacionados con la respuesta al estrés, especialmente cortisol y estrés percibido, pero todavía no disponemos de un modelo neurofisiológico único y plenamente demostrado que explique todos sus posibles efectos.

La respiración, el movimiento, la conducta de reír y la dimensión social probablemente participan conjuntamente.

Dependiendo de la sesión también podrían contribuir juego, canto, ritmo, baile y sincronización interpersonal.

El desafío científico consiste ahora en estudiar Yoga de la Risa® como intervención completa y, al mismo tiempo, diseñar investigaciones capaces de separar componentes cuando queramos comprender sus mecanismos.

Seguir investigando estos elementos permitirá comprender mucho mejor qué ocurre realmente.

La neurociencia puede ayudarnos a explicar Yoga de la Risa®, pero no debería utilizarse para convertir hipótesis interesantes en certezas que los estudios todavía no han demostrado.

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