BLOG · Yoga de la Risa® Ir a yogadelarisa.es

Ejercicios sencillos de risa para empezar

Por Javier Ruiz Gómez 1.177

Descubre ejercicios sencillos de Yoga de la Risa® para experimentar la risa intencional mediante movimiento, contacto visual, juego y dinámica grupal.

Reír suele parecernos algo completamente espontáneo: ocurre porque algo nos hace gracia, porque compartimos un momento agradable o porque la risa de otra persona termina contagiándonos.

Sin embargo, también podemos iniciar la risa de manera voluntaria.

Esta idea está en la base del Yoga de la Risa® y permite utilizar ejercicios muy sencillos para explorar la risa sin necesidad de contar chistes, utilizar humor ni esperar a sentirnos especialmente alegres.

Los ejercicios que encontrarás a continuación pueden ayudarte a comprender cómo funciona esta práctica. Forman parte del tipo de dinámicas que pueden utilizarse dentro de una sesión de Yoga de la Risa®, aunque una sesión completa incluye también preparación, respiración, movimiento, interacción grupal e integración final.

¿Qué es la risa intencional?

La risa intencional consiste simplemente en comenzar voluntariamente la conducta de reír.

Podemos producir el sonido, realizar el gesto corporal y acompañarlo con movimiento aunque en ese momento no exista una razón humorística concreta.

Al principio puede resultar extraño. Eso es completamente normal.

En un contexto grupal, el contacto visual, las expresiones de otras personas y la propia dinámica pueden hacer que una risa iniciada voluntariamente evolucione hacia una experiencia más espontánea.

No es necesario intentar decidir constantemente si la risa es “real” o “falsa”. Lo importante es experimentar la conducta sin presión y observar qué sucede.

Si todavía no conoces el enfoque general de esta práctica, puedes ampliar información en qué es el Yoga de la Risa®.

Antes de empezar

Los ejercicios deben realizarse de forma cómoda y progresiva. Si existen dudas sobre intensidad, movilidad o condiciones personales, puede consultarse quién puede practicar Yoga de la Risa®.

No es necesario forzar la respiración, prolongar una carcajada hasta resultar incómoda ni realizar movimientos que produzcan dolor o mareo.

Si estás practicando por primera vez, empieza durante periodos breves y permite que la experiencia se desarrolle con naturalidad.

Cuando los ejercicios se realizan en grupo, conviene mantener un ambiente respetuoso en el que nadie se sienta obligado a participar de una forma determinada.

1. Risa de saludo

Este es uno de los ejercicios más sencillos para comenzar porque transforma una acción cotidiana —saludar a otra persona— en una pequeña dinámica de risa.

Cómo hacerlo:

  1. Camina suavemente por el espacio o sitúate frente a otra persona.
  2. Establece contacto visual de forma natural.
  3. Realiza un gesto de saludo con la mano, una inclinación o cualquier forma cómoda de saludar.
  4. Acompaña el saludo con una risa suave.
  5. Cambia de persona y repite el ejercicio varias veces.

No hace falta exagerar la risa desde el principio. Puede comenzar con una sonrisa, una pequeña vocalización o una risa breve.

El objetivo es reducir progresivamente la sensación de extrañeza y experimentar cómo cambia la interacción cuando introducimos deliberadamente la risa.

2. Risa silenciosa

La risa no depende únicamente del sonido.

En este ejercicio imitamos una carcajada utilizando fundamentalmente la expresión facial y el movimiento corporal, pero sin emitir voz.

Cómo hacerlo:

  1. Abre la boca como si estuvieras riendo intensamente.
  2. Expresa la risa con los ojos y el rostro.
  3. Permite que los hombros y el cuerpo acompañen el movimiento.
  4. Mira durante unos instantes a otras personas del grupo si estás practicando acompañado.
  5. Mantén la dinámica brevemente y después vuelve a respirar con normalidad.

La contradicción entre una expresión corporal intensa y la ausencia de sonido puede generar una situación lúdica que, en grupo, a veces termina provocando risa espontánea.

3. Risa del móvil

Este ejercicio utiliza una escena cotidiana reconocible: hablar por teléfono.

Cómo hacerlo:

  1. Imagina que tienes un teléfono en la mano.
  2. Simula que recibes una llamada.
  3. En lugar de mantener una conversación convencional, responde mediante pequeñas risas.
  4. Camina por el espacio e intercambia miradas con otras personas mientras continúas la conversación imaginaria.
  5. Introduce gestos y movimientos sin necesidad de inventar ninguna historia concreta.

La situación imaginaria proporciona una estructura muy sencilla que facilita el juego y permite iniciar la risa sin recurrir a un chiste.

4. Risa de gratitud

Podemos combinar la risa con un gesto de reconocimiento hacia otras personas.

Cómo hacerlo:

  1. Sitúate frente a otra persona.
  2. Realiza un gesto sencillo de agradecimiento, por ejemplo juntando las manos, llevándolas al corazón o haciendo una pequeña inclinación.
  3. Mantén brevemente el contacto visual.
  4. Acompaña el gesto con una risa suave y amable.
  5. Cambia de compañero y repite.

El propósito no es representar una emoción concreta ni obligarse a sentir gratitud. Se trata de combinar expresión corporal, interacción y risa dentro de una dinámica sencilla.

5. Risa del espejo

Este ejercicio puede realizarse en pareja y ayuda a prestar atención a la expresión corporal.

Cómo hacerlo:

  1. Una persona comienza realizando gestos sencillos mientras ríe suavemente.
  2. La otra persona intenta reproducir sus movimientos como si fuera un espejo.
  3. Después de unos segundos, intercambiad los papeles.
  4. Permitid que los movimientos evolucionen sin necesidad de planificarlos demasiado.

El juego de imitación puede disminuir la preocupación por “hacer bien” el ejercicio y centrar la atención en la interacción.

6. Risa caminando

También podemos introducir la risa mientras nos desplazamos suavemente.

Cómo hacerlo:

  1. Camina a un ritmo cómodo por el espacio.
  2. Respira de forma natural.
  3. Comienza con una sonrisa y pequeñas vocalizaciones de risa.
  4. Permite progresivamente que la risa acompañe el movimiento.
  5. Encuentra ocasionalmente la mirada de otras personas sin detener necesariamente la marcha.

Este ejercicio ayuda a integrar movimiento, respiración e interacción sin depender de una situación imaginaria específica.

¿Cuánto tiempo debemos practicar cada ejercicio?

No existe una duración obligatoria.

Para una primera aproximación, unos segundos pueden ser suficientes antes de pasar al siguiente ejercicio.

Es preferible realizar varias experiencias breves y cómodas que intentar mantener una risa intensa durante demasiado tiempo.

Dentro de una sesión guiada, quien conduce la actividad regula la duración y alterna los ejercicios con respiración, movimiento y transiciones.

¿Funcionan igual cuando estamos solos?

Algunos ejercicios pueden probarse individualmente, pero la experiencia cambia cuando practicamos con otras personas.

La risa tiene una importante dimensión social. El contacto visual, los movimientos compartidos y las respuestas de otros participantes pueden influir en la forma en que experimentamos el ejercicio. Esta dimensión comunicativa se desarrolla en qué ocurre en el cerebro cuando reímos.

Por eso Yoga de la Risa® se practica con frecuencia en grupo.

Practicar individualmente puede ayudarnos a familiarizarnos con la risa intencional, pero no reproduce completamente la experiencia de una dinámica grupal.

¿Qué sucede si no me sale la risa?

No pasa nada.

La práctica no debería convertirse en una prueba.

Algunas personas se sienten cómodas rápidamente. Otras necesitan tiempo para acostumbrarse a producir voluntariamente una conducta que normalmente relacionan con situaciones espontáneas.

Puedes comenzar simplemente realizando el gesto, respirando y participando en el movimiento.

La risa puede aparecer o no aparecer de manera espontánea, y ambas experiencias son válidas.

Ejercicios aislados y sesión completa no son lo mismo

Probar un ejercicio durante unos minutos puede servir para descubrir cómo funciona la risa intencional.

Pero una sesión completa de Yoga de la Risa® integra estos ejercicios dentro de una progresión más amplia.

Preparación corporal, respiración, activación, ejercicios guiados, interacción, juego e integración forman parte de una experiencia estructurada.

Si quieres comprender ese recorrido completo, puedes consultar cómo funciona una sesión de Yoga de la Risa®.

¿Qué sabemos desde la investigación?

La investigación científica distingue entre risa espontánea, normalmente asociada al humor, y risa simulada o iniciada voluntariamente.

Revisiones sistemáticas y metaanálisis han estudiado intervenciones que utilizan ambos tipos de risa y han encontrado resultados prometedores en diferentes indicadores de bienestar y salud. Sin embargo, los estudios son heterogéneos y presentan diferencias importantes de calidad metodológica.

Una revisión sistemática específica sobre Yoga de la Risa® encontró algunos resultados favorables en adultos, pero concluyó que todavía se necesitan ensayos de mayor calidad antes de considerar la práctica una intervención basada en evidencia para problemas de salud mental.

Por eso estos ejercicios deben entenderse principalmente como una práctica de risa, respiración, movimiento e interacción orientada al bienestar, y no como un tratamiento médico o psicológico. Una explicación más amplia puede consultarse en por qué la risa puede mejorar el bienestar.

Una forma sencilla de empezar

La risa puede parecer difícil de iniciar voluntariamente cuando nunca lo hemos hecho.

Los ejercicios sencillos proporcionan un contexto: un saludo, un teléfono imaginario, un gesto de gratitud, una imitación o simplemente caminar.

Ese contexto permite comenzar sin depender del humor.

Con el tiempo, algunas personas descubren que resulta más fácil participar, jugar e interactuar con otras personas desde una actitud menos rígida.

No necesitamos perseguir una carcajada perfecta.

Podemos simplemente explorar la experiencia y observar qué ocurre.

Referencias científicas seleccionadas

  1. van der Wal CN, Kok RN. Laughter-inducing therapies: Systematic review and meta-analysis. Social Science & Medicine. 2019;232:473-488. DOI: 10.1016/j.socscimed.2019.02.018. PubMed.
  2. Bressington D, Yu C, Wong W, Ng TC, Chien WT. The effects of group-based Laughter Yoga interventions on mental health in adults: A systematic review. Journal of Psychiatric and Mental Health Nursing. 2018;25(8):517-527. DOI: 10.1111/jpm.12491. PubMed.
  3. Stiwi K, Rosendahl J. Efficacy of laughter-inducing interventions in patients with somatic or mental health problems: A systematic review and meta-analysis of randomized-controlled trials. Complementary Therapies in Clinical Practice. 2022;47:101552. DOI: 10.1016/j.ctcp.2022.101552. PubMed.